“Tu voz interna: ¿te acompaña o te sabotea?”
Tu diálogo interno está activo desde que abres los ojos hasta que cierras el día. Es esa voz que te acompaña cuando te equivocas, cuando tomas una decisión difícil, cuando sueñas algo grande o cuando te miras al espejo.
A veces esa voz suena como una amiga amorosa que te recuerda tu valor, que te dice “hiciste lo mejor que pudiste” o “vas por buen camino”. Pero otras veces... es una voz dura, que te juzga, te compara o te llena de dudas: “¿Otra vez lo arruinaste?”, “no sos suficiente”, “¿quién te creés que sos?”.
Esa voz puede ser un reflejo de lo que aprendiste: de lo que escuchaste en tu infancia, en relaciones pasadas, en entornos exigentes. Y si no la observás, puede convertirse en tu mayor saboteadora, una que vive adentro tuyo.
¿Cómo saber si tu voz te acompaña o te sabotea?
💭 Presta atención a lo que te decís cuando:
Cometes un error.
Logras algo importante.
Estás por hacer algo desafiante.
Alguien te critica o te rechaza.
Tu voz interna sana valida lo que sentís, te acompaña con ternura y te da espacio para crecer. No niega lo que duele, pero tampoco te castiga.
En cambio, una voz que sabotea desvaloriza tus logros, minimiza tus emociones o anticipa catástrofes que aún no ocurrieron.
¿Qué puedes hacer?
Empieza a notar tu diálogo como si fueras un observador.
Preguntate: ¿le hablarías así a alguien que amás?
Elige conscientemente frases que te sostengan, aunque al principio suenen ajenas.
Cambiar esa voz lleva tiempo, pero cada ajuste que hagas suma bienestar. Porque cuando tu voz te acompaña, puedes florecer desde dentro.

