“No todo lo que pensás es verdad: claves para poner en duda a tu mente crítica”

Nuestra mente está constantemente interpretando la realidad. Pero una verdad incómoda es que muchos de nuestros pensamientos no son hechos, sino historias que aprendimos: narrativas internas formadas por creencias, miedos, exigencias, y heridas.

La mente crítica tiene buena prensa porque nos mantiene alertas, nos empuja a mejorar. Pero también puede convertirse en una voz rígida, que repite mensajes limitantes: “no vas a poder”, “ya es tarde”, “seguro vas a decepcionar”.

¿Por qué creemos tanto en lo que pensamos?

Porque nuestros pensamientos suenan con nuestra voz. Se sienten como verdades absolutas solo porque llevan años repitiéndose. Pero eso no los hace reales.

Una de las prácticas más liberadoras del trabajo emocional es aprender a cuestionar a esa voz mental. No para silenciarla, sino para frenar su autoridad total.

Herramientas para cuestionar pensamientos

🧠 Cuando notes un pensamiento doloroso o limitante, preguntate:

  • ¿Esto es un hecho o una interpretación?

  • ¿De dónde aprendí esta idea?

  • ¿Me ayuda a avanzar o me paraliza?

  • ¿Cómo hablaría conmigo si fuera más compasiv@?

A veces no hace falta reemplazar el pensamiento por uno “positivo”, sino simplemente no creerle tanto. Darle menos poder.

La mente puede ser una aliada increíble, pero necesita entrenamiento. Y como todo hábito, cuanto más lo ejercitas, más claridad ganas.

Recuerdalo: no eres lo que piensas. Eres quien elige qué creer.

Anterior
Anterior

“Tu voz interna: ¿te acompaña o te sabotea?”

Siguiente
Siguiente

“Lo que te dices, lo vives: el poder invisible del diálogo interno”